Si mi novela fuese una caja y un lado estuviera formado por cierta cantidad de personajes, la estructura del objeto necesita un lado opuesto pero semejante formado por otros personajes que, junto a los anteriores, conforman todo su dramatis personae (llevo semanas buscando una excusa para utilizar este término latino):
- Una mujer que tiene una grave enfermedad mental, recientemente divorciada, que sufrió hace un par de años un grave accidente de tráfico del que aún no se ha recuperado.
- Su ex—marido, un empresario mediocre y falto de imaginación para los negocios, simpático, aficionado a burdeles, bares de carretera y empresas de acompañamiento, drogadicto social y pedófilo.
- La hija de ambos, que fue violada por su padre habitualmente entre los once y los catorce años, suicida frustrada, que se escapó de casa a los dieciséis y lleva más de diez años sin mantener un contacto directo con ninguno de sus progenitores.
- Varias amigas y compañeras de trabajo de la mujer en una Fundación dedicada a ayudar en el sentido más amplio del término a mujeres emigrantes, en especial a aquellas envueltas en casos de violencia de género.
- La asistente personal de la mujer, una de las tres empleadas a tiempo completo de la Fundación en la que trabaja, que tiene un modo casi único y original de ver el mundo, es amiga de su hija y hace de intermediaria entre las dos mujeres.
- El penúltimo de los amantes ocasionales de la mujer, un hombre joven que se gana la vida alegrando las vidas de señoras mayores y que ocasionalmente vende drogas de diseño entre sus clientas.
- Una prima de la mujer, mucho más joven que ella, víctima casual del accidente de tráfico que sufrió y en el que perdió un hijo que esperaba, víctima de su ex—marido pedófilo la primera vez que su hija estuvo ingresada en un centro psiquiátrico tras su primer intento de suicidio.
- Un taxista, compañero de farra de su ex—marido, buscador de fiestas y conseguidor de menores, que presume de tener contactos con presuntos miembros de bandas de delincuentes organizados.
- Un abogado cuarentón, mano derecha del anterior, encargado de arreglar todo lo que sale o puede salir mal para los intereses de su mentor, y que ha recibido alguna propuesta deshonesta para abandonarlo y trabajar por su cuenta.

Escrito por Ego 